Esta nueva etapa profesional suponía un reto personal importante: dejar en suspenso mi vocación de docente y el trabajo al que he dedicado muchos años, para asumir una responsabilidad mayor desde el ámbito de la administración local, que es velar por la calidad de la enseñanza del municipio garantizando los recursos educativos que docentes, alumnos y padres tienen a su disposición.
El acercamiento a los diferentes centros, conocer sus características, sus demandas y problemas para intentar resolver, en la medida de lo posible, esas necesidades. Familiarizarme con las estructuras de coordinación en las que participa la Concejalía de Educación, como la Comisión de Escolarización, la Mesa Local de Absentismo, la Mesa de Salud Escolar o los servicios de Asesoramiento Educativo y Profesional, el de Apoyo y Refuerzo Escolar y el Servicio Psicopedagógico.
También, este primer año, ha estado cargado de expectativas por nuevos proyectos que se han puesto en marcha, como las I Jornadas Educativas Buenas Prácticas Docentes, una iniciativa que ha tendido una excelente acogida entre maestros y profesores que garantiza su continuidad en el tiempo.
Otro aspecto, no menos importante, fue conocer mejor el funcionamiento de las administraciones con las trabajamos estrechamente, como la Consejería de Educación y Empleo de la Comunidad de Madrid, directamente, o su Dirección de Área Territorial Madrid-Sur, cuyo compromiso y disposición han sido esenciales para lograr el nivel de calidad que tienen los centros educativos de Valdemoro.
