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martes, 29 de abril de 2025

Tercer encuentro de nuestra familia del club de lectura

Por  Andrés Pintado Olteanu y Sergio Martínez Fernández (2ºESO B)



El pasado 31 de marzo, los alumnos de 1º y 2º de la ESO se reunieron en el aula de usos múltiples a las 17 horas, como de costumbre, para el último encuentro del club de lectura de este curso.

En esta ocasión, el libro elegido fue El rumor del oleaje, del famoso escritor japonés Yukio Mishima. Para romper el hielo, la profesora de Lengua Laura Castro había preparado una presentación con datos sobre el autor y curiosidades del libro, que permitió que comenzase el debate. A continuación, cada lector dio su opinión sobre el libro comentando los aspectos de la obra que más les habían gustado o llamado la atención. Por ejemplo, los asistentes disfrutaron especialmente con las descripciones del paisaje y el mar, así como del acercamiento a la cultura tradicional japonesa. Y, para finalizar, disfrutamos en buena compañía de una suculenta merienda.

Por último, animamos a los nuevos alumnos de 1º ESO y también a los de 2º ESO del próximo curso a que se unan a esta familia que esperamos que siga aumentando.

martes, 19 de noviembre de 2024

PRIMER Y ESPERADO ENCUENTRO DEL CLUB DE LECTURA DE 1º y 2º ESO



Por Sergio Martínez, Camila Morales, Andrés Pintado y Beatriz Rabadán (2ºB de ESO)

El pasado lunes 11 de noviembre, tuvo lugar en la sala de usos múltiples la primera sesión del club de lectura de 1º y 2º ESO del IES Villa. En este encuentro, se habló sobre el libro La isla del tesoro, del conocido autor Robert Louis Stevenson. Asistieron varios alumnos tanto de primero como de segundo de la ESO así, como algunos profesores de Lengua.

Los alumnos comentaron sus impresiones sobre el libro y reflexionaron sobre algunos de los temas de los que tratan, tras ver una presentación sobre el mismo. El ambiente fue tranquilo, acogedor y agradable. Como curiosidad, asistieron más alumnos de 1º que de 2º.

Después del coloquio, los asistentes pudieron disfrutar de una rica merienda que aportaron entre todos los participantes.

Esperamos veros en la próxima reunión en la que hablaremos del libro El viejo y el mar, que tendrá lugar el próximo 3 de febrero a las 17:00 horas. ¡Animaos!





lunes, 29 de abril de 2024

'LAS OLAS': PRIMER PREMIO CONCURSO DE RELATOS DEL DÍA DEL LIBRO 1º Y 2º ESO




Mencía Alonso Cáceres
(2º G ESO).

Primer premio en el Concurso de Relatos.

Modalidad de alumnos - 1º y 2º ESO.


___________________________________________________

LAS OLAS

“Siempre se interpone algo entre nosotros y lo que creemos que es nuestra felicidad.”

El día en el que las olas azotaban el barco, cada uno estaba en una punta de la embarcación. Me desperté con fuertes gritos que expresaban el miedo y angustia que sentían. Corrían y corrían, gritaban, lloraban. El agua nos cubría lentamente, poco a poco.

Me moví y busqué. Y busqué y busqué. Y los minutos pasaban, pero no los medían los segundos, sino el agua que entraba y mojaban nuestros zapatos.

Mis pies se arrastraban con dificultad por ese pedazo de lo que se podría llamar infierno. Un pedazo de algo, cualquier cosa, que siempre se interponía entre nosotros. El agua entra en el barco, o el barco entra en el agua.

“Cuando intentamos irnos de viaje a escondidas y la casa de madera se quemó”. Gritos y más gritos. Mis faldas mojadas. Agua.

“Cuando fuimos de paseo por el bosque, nos sentamos a la sombra de un abeto que el viento tiró y mató al caballo”.

El aire rompe las velas. Ya no hay esperanza, la dejamos en el puerto al partir. Al verle. “Cuando se casó y decidió que su viaje de novios sería en este barco”. Me engañó. Me mintió.

Debería de saber que no siempre los dioses están de tu lado, y él debió aprenderlo hace tiempo.

Suena el “crac” final y veo cómo se hunde. Una extraña sensación se cuela en mi pecho mientras dejo de respirar.

Me engañó.

Me mintió.

Se lo merece.

sábado, 20 de abril de 2024

LOS 'GUARDIANES' DEL CLUB DE LECTURA

Por Beatriz Rabadán, Pablo Cano, Sergio Martínez, Antonio Díaz y Andrés Pintado (1º F ESO)


El pasado jueves, 18 de abril, tuvo lugar el último encuentro de este curso del Club de lectura de 1º y 2º ESO. La lectura sobre la que hablamos fue El guardián entre el centeno, una novela que no dejó indiferente a ninguno de los asistentes al Club; sin embargo, la mayoría de los participantes afirmó que se trata de una obra peculiar, rompedora, pero muy interesante. 
Los alumnos demostraron una gran pasión por la lectura y una enorme capacidad de comprensión ante una novela compleja que supone un verdadero reto para los lectores principiantes. Después de comentar la obra, los asistentes disfrutaron de una variada merienda y de una conversación distendida y agradable.

¡Quedamos emplazados para seguir compartiendo estos momentos tan divertidos el próximo curso! 

viernes, 9 de febrero de 2024

SEGUNDO ENCUENTRO DEL CLUB DE LECTURA DE 1º Y 2º ESO

Por los alumnos de 1ºFE




El jueves 8 de febrero tuvo lugar el segundo encuentro del Club de lectura de 1º y 2º ESO. En esta ocasión, nos reunimos en torno a la novela La máquina del tiempo, de H. G. Wells, un libro que nos hizo compartir nuestros deseos de viajar a épocas lejanas tanto pasadas como futuras.

Descubrimos, además, cómo la imaginación de H. G. Wells proyectó en su novela el final del mundo, y, aunque a todos nos producía cierto estupor pensar en hechos que ocurrirán dentro de millones de años, la curiosidad sí nos empujaba a convertirnos espectadores del futuro.

Recordamos también algunas series, películas u otras novelas que introducen en su argumento el tema del tiempo (Regreso al futuroAtrapado en el tiempo o El Ministerio del Tiempo) y terminamos la reunión con una merendola muy variada y riquísima.

El próximo encuentro tendrá lugar el jueves 11 de abril, a las 17:00 horas, en el Aula de Usos múltiples del instituto. En esta ocasión, leeremos El guardián entre el centeno, de J. D. Salinger, una novela sobre un adolescente rebelde, y hemos pensado abrir nuestro Club a los alumnos de 3º y 4º ESO que se animen.

¡Apuntaos a participar en el próximo Club de lectura!

Alumnos de 1º F ESO

martes, 12 de diciembre de 2023

La llamada de la lectura: el club de 1º y 2º de ESO



Por Beatriz Rabadán, Andrés Pintado, Sergio Martínez y Antonio Díaz (1ºFE).

El pasado 11 de diciembre, el Club de lectura de 1º y 2º de ESO abrió sus puertas por primera vez este año, y lo hizo de forma extraordinaria con un encuentro en el que se comentó el libro de Jack London La llamada de lo salvaje.

La reuión se llevó a cabo en el aula de Usos Múltiples a partir de las 17:00 horas. Durante la hora y media que duró el evento, los alumnos, junto a tres profesores de Lengua, estuvieron comentando la novela del autor estadounidense y disfrutando de una rica y abundante merienda. La fiesta culminó con un canto ritual de los indios iroqueses en los que se inspiró London para su novela. Los alumnos asistentes aseguran que este encuentro fomenta su pasión por la lectura.

La próxima cita será el jueves 8 de febrero, a la misma hora, con la invitación a leer La máquina del tiempo, de H. G. Wells. 

¡Os esperamos allí!



domingo, 6 de mayo de 2018

Premios literarios 1º y 2º de ESO, Curso 2017-18

Como colofón a la Semana del Libro en el IES Villa de Valdemoro, el viernes 27 de abril se entregaron los premios literarios de poesía y relato en 1º y 2º de ESO.
Para el certamen de poesía, los alumnos tuvieron que inspirarse en unos versos del poeta zamorano León Felipe, del que este año se cumple el 50 aniversario de su muerte. En el caso del concurso de relato, los alumnos debían incorporar en su texto un fragmento de Cumbres borrascosas, de Emily Brontë, autora de la que se cumplen 200 años de su nacimiento.


Concurso de relato:

  • Primer premio: ENZO ESPIÑO CORRAL, alumno de 1ºCE, por el relato Me desperté.
Enzo, leyendo su relato ganador, junto a Cristina (izq.), su profesora de Lengua.


Me desperté con un intenso dolor de cabeza, ni siquiera podía sentir mi presencia dentro de la habitación inundada por la penumbra. Intenté abrir la puerta para buscar a mis padres y aunque lo conseguí, necesité mucho más esfuerzo que de costumbre. No encontré a nadie, pero no me importó, estarían trabajando como de costumbre. Estuve deambulando por la casa durante una hora; esperando a que el dichoso dolor de cabeza se disipara. Fui al baño y me miré en aquel espejo que tantos recuerdos me traía, ese espejo que había pasado generaciones reflejando rostros. Cuando me miré no vi nada extraño, aquel pelo castaño descuidado igual al de mi padre, los ojos verdes de mi madre y la expresión risueña que me acompañaba desde pequeño. Aunque no vi nada raro presentí que aquel día no iba bien. Salí al jardín para contemplar aquel barrio que me había visto crecer y de repente, recordé todo.

“Ayer estuve todo el día deambulando por la calle con él”. No recordaba su nombre, pero sabía que era mi mejor amigo; qué ironía… Recuerdo haber estado vigilando la ciudad con él desde los tejados, la paz que sentimos cuando subimos a la torre de la plaza y vimos todo por debajo nuestra sin ningún ruido irritante de la ciudad, y la adrenalina de la persecución policial unos minutos más tarde por las supuestas molestias que siempre provocamos. Y recordé esa noche, aquella noche.

Era una noche muy oscura para ser verano. Las nubes parecían presagiar una tormenta, y dije que más valía sentarnos, porque la lluvia, que se aproximaba…” No parece ser solo una simple lluvia”-me interrumpió mi amigo, y en respuesta a su frase, la naturaleza descargó una colosal tormenta con unos extraños relámpagos rojos se empezaron a acercar como si de imanes se tratara hasta que uno me alcanzó. Me impactó en el pecho y noté como una brutal y desconocida energía llenaba todas mis venas y arterias, noté un escalofrío de las uñas hasta el cerebro; y me desmayé.

No entendía nada, ¿Qué pasó con mi amigo que mi lado se encontraba? ¿Por eso me dolía la cabeza? ¿Qué eran aquellos relámpagos color escarlata? Nunca había visto nada igual, y lo más importante, ¿cómo sigo vivo? O, más bien, ¿estoy vivo? Esa ráfaga de dudas me inundó y me mareó. Unos minutos más tarde empecé a notar un colosal ardor en el pecho, rápidamente me quité la camisa y descubrí una marca parecida a un pentágono donde debió impactar aquel relámpago. Desde aquel entonces no volví a pisar aquella ciudad, escapé para buscar el significado de aquella marca y la solución a todas las incógnitas y problemas que ese maldito relámpago sangriento me ocasionó. Tenía miedo, pero era mi futuro lo que estaba en juego.




  • Accésit: MARTINA RUIZ GONZÁLEZ, alumna de 1º FE, por su relato Secretos:

SECRETOS 

Por Martina Ruiz González

Era una noche muy oscura para ser verano. Las nubes parecían presagiar una tormenta, y dije que más valía sentarnos, porque la lluvia, que se aproximaba traía más que campos de cultivo echados a perder. Estábamos todos juntos en la sala de estar, Sofía, Alberto y yo. Debíamos repartir las tareas. Sofía y Alberto irían al sótano a por mantas, leña y provisiones; Luis y yo cerraríamos a cal y canto la casa para que no entrara ni saliera absolutamente nada ni nadie. Mientras cerrábamos las ventanas y tapábamos los huecos en la madera, el silencio envolvía el ambiente y la tensión era palpable. Me resultaba incómodo, así que decidí romper el hielo. Pero en el momento en que abrí la boca, se oyó un estremecedor alarido proveniente del sótano, era Alberto. Bajamos raudos las escaleras, estuve a punto de tropezar. Sentía temor, preocupación, inquietud… pero una parte de mí sentía curiosidad. La casa en la que nos encontrábamos estaba abandonada, no vivía nadie aquí desde hacía cincuenta años. Nosotros estábamos de acampada, solo éramos unos jóvenes amigos a los que había atrapado una tormenta en una casa abandonada. Siempre nos contaron historias espeluznantes de este lugar, una pequeña pero poderosa parte de mí quería saber si eran ciertas.

Cuando llegamos, Sofía y Alberto estaban abrazados en un rincón mirando a la nada. Al darse cuenta de nuestra presencia, dijeron:

-Luis, beca, nosotros… ahí había… la pared se rompió… estamos aterrados-. Al terminar esas palabras señalaron una pared a nuestro lado. Fuimos a mirar y… en un hueco en la pared, rota a causa de la tormenta, había un ciervo muerto, desangrado. Entendía la causa del grito, pero lo que más me asustaba era que la sangre estaba fresca, demasiado fresca. No me dio tiempo a imaginar una teoría factible, porque en el piso de arriba se escucharon pasos chirriar en la madera. Una voz ronca, de hombre, susurró entre las grietas del suelo:

-Tenéis secretos, lo huelo, son oscuros -respiró por la boca haciendo un siniestro ruido-. Los secretos son malos, mataron a mi familia, debo ayudaros, haceros decir la verdad. Saldréis de aquí diciendo la verdad… o muertos.

Me quedé paralizada, no podía reaccionar, todos estaban pálidos. Sofía sollozaba, Alberto la abrazaba y Luis…. Luis tenía su misma mirada inexpresiva que ocultaba un cerebro trabajando a toda velocidad. Fue el primero en reaccionar:

-Creo… creo que estamos todos muy cansados, deberíamos volver a nuestras tareas. Esto… esto no es real.

-¿Pero qué estás diciendo? -bramó Sofía- no sé qué pensáis hacer, pero no me largo de aquí, ahí arriba hay un loco que va a matarnos.

Sin decir nada más, subió las escaleras y en el momento que abrió la puerta de salida, se oyó un grito y un cuchillo atravesó su espalda.

La puerta se volvió a cerrar y el hombre subió a la segunda planta. Nosotros salimos del sótano. Fui directa a Sofía, pero era tarde.

-No pasa nada, solo debemos decir la verdad -dije.

Todos dijeron algún secreto, pero ninguno la auténtica verdad. Pensando que había pasado todo, pusimos los sacos de dormir en el suelo y nos dispusimos a ello.

A la mañana siguiente todos amanecieron muertos, la tormenta había cesado, el viento era un suave brisa.

En la pared, escrito con un sospechoso líquido rojo, alguien había escrito: “Lo advertí, debían hablar con la verdad, pero no escucharon. Ahora, su único consuelo es que su secreto nunca será desvelado”.


**************


Concurso de poesía

  • Primer premio: ESTHER GUADALUPE CONCHA, de 1ºEE, por el poema Se cuenta.
Esther, junto a Vanessa, su profesora de Lengua.

¡Se cuenta! 
Las piedras, se cuentan. 
Las maravillas, se cuentan. 
Las estrellas, se cuentan. 

Todo aquello que gusta 
puede hacerse realidad 
y lo que no 
provocar una verdad. 

Una ficticia o histórica 
breve o larga 
bonita o fea 
¡Se cuenta! 

¡Se cuenta! 
Se cuentan los amigos. 
Se cuentan las buenas compañías. 
Se cuentan los profesores. 

Todo eso, se cuenta 
Se cuentan las verdades. 
Se cuentan las experiencias. 
Se cuentan los sentimientos. 

Todo eso que tú puedes contar, 
todo eso, lo vives, lo sientes. 
Todo ello, ¡Se cuenta!


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  • Accésit: MARTINA RUIZ GONZÁLEZ, alumna de 1ºFE, por Antes y después.
Martina, recibiendo el premio de manos de Diego, su profesor de Lengua.


Antes del amor, 
Hubo odio. 
Antes del arcoíris, 
hubo una tormenta. 
Antes de tu sonrisa, 
vi lágrimas caer por tus mejillas. 
Antes de que el rocío, 
resbalara por los pétalos de una Flor, 
cayeron gotas de agua del cielo. 

Después de la pena, 
viene la alegría. 
Después de un beso, 
sigo sintiendo tus labios. 
Después de un abrazo, 
siento tu esencia 
envolviéndome con sus brazos. 

El amor, el odio, 
la alegría, la pena, 
una sonrisa, algunas lágrimas… 

Una cosa no existe sin la otra, 
como el día no existe sin la noche; 

De la misma manera, 
si deseas contar estrellas, 
debes empezar contando piedras.

martes, 20 de mayo de 2014

Concurso de relatos 1º y 2º de ESO: Ángela Quero

TEXTOS PREMIADOS EN LOS CONCURSOS DE RELATOS 2014

DÍA DEL LIBRO-2014. CONCURSO DE RELATOS 1º Y 2º ESO

Los relatos, elaborados por los alumnos durante una sesión lectiva, no podía superar las dos caras comenzaba por el siguiente microcuento del escritor argentino Adolfo Bioy Casares:
La cocinera dijo que no se casó porque no tuvo tiempo. Cuando era joven trabajaba con una familia que le permitía salir dos horas cada quince días, Esas dos horas las empleaba en ir en el tranvía 38, hasta la casa de unos parientes, a ver si habían llegado cartas de España, y volver en el tranvía 38. 

Resultaron ganadoras dos alumnas ex aequo: Ángela Quero Prieto (2ºAE) y Paula Cano Ruiz (2ºDE). Se concedieron dos accésit a José Miguel Rodríguez García (1ºAE) y a Daniel Veleda Delgado (1ºCE).








RELATO DE ÁNGELA QUERO PRIETO. 2ºAE.

                              Pensamientos y reflexiones en el 38
La cocinera dijo que no se casó porque no tuvo tiempo. Cuando era joven trabajaba con una familia que le permitía salir dos horas cada quince días, Esas dos horas las empleaba en ir en el tranvía 38, hasta la casa de unos parientes, a ver si habían llegado cartas de España, y volver en el tranvía 38.
¡Ah! El tranvía 38… un tranvía que albergaba todo tipo de sorpresas para la cocinera.
Desde muy pequeña, ella viajaba en ese silencioso tren unas cinco veces por semana.
Él siempre estuvo allí, esperándola.
Pasaba el tiempo y rondaba por los oscuros e inhóspitos vagones, esos que la habían acompañado en sus aventuras reflexivas, sus pensamientos muertos y nunca imaginados.
Todas las mañanas, ella aún joven de pensamiento supuestamente inocente, se montaba en este conjunto de vagones, esperanzada de poder encontrarse con ese ‘Alguien’.
Esta persona nunca dijo su nombre, por lo que ella le denominó ‘Alguien’.
Alguien llegaba unos minutos más tarde que ella, pero siempre traía consigo un libro.
Hubo una vez que le mostró De profundis de Óscar Wilde. Se lo regaló. Le dijo que lo trajese siempre en su regazo y que lo guardase ansiadamente hasta llegar el día de la apertura.
Cada vez que andaban por cualquier vagón, iban descubriéndose mutuamente.
Se lo contaban todo, sus vidas, sus familiares, sus amigos, sus respectivos amores.
Pero ella no sabía que todos sus pensamientos desenterraban citas. Una hora, una cita dirigida hacia Alguien.
Pasando por los más grandes filósofos hasta actrices como Audrey Hepburn, víctimas de la fama y del dinero.
Un día le contó a Alguien que quería parecerse a ella; añoraba su físico y su personalidad tan característica.
La ansiosa cocinera le preguntaba cada día quién era mejor, si Audrey o ella.
Alguien le contestó: ‘No importa. Yo pienso que dentro de la imperfección del ser humano, como nosotros, siempre hay una pizca, un pellizco, una parte pequeñísima de perfección.
No te preocupes, pequeña, que esos aterradores pensamientos, quedarán desterrados de tu mente’.
Ella se encogía de hombres y se  cercioraba  de esa parte de perfección.
Pasaron los días y Alguien seguía allí, con ella.
Una semana normal, común, apareció un anciano.
Este anciano, de aspecto mugriento y huesos desgastados, observaba a aquellos jóvenes desde la lejanía.
A este se le cayó una carta al suelo.
Alguien lo recogió.
La carta decía así:
Queridos jóvenes:
No os rindáis nunca. Seguid pensando y reflexionando con anhelo.
Seguid riendo.
Seguid soñando.
Seguid creciendo.
Seguid demostrándoos vuestro amor.
El vuestro no es un amor normal.
Todos lo calificarían como raro.
Vosotros, de mente bonita e impecable de realidad, lo denominaréis único.
Pero, sobre todo.
Seguid siendo vosotros.
                                                           Atentamente, El Viejo del 38.

Actualmente, la cocinera escribía y escribía con afán.
Todos los pensamientos de Alguien y, cómo no, De profundis, le transmitían cariño.
Y como le decía ‘El Viejo del 38’ siguió siendo ella. Pero sin Alguien.
 

Concurso de relatos 1º y 2º de ESO: Paula Cano


TEXTOS PREMIADOS EN LOS CONCURSOS DE RELATOS 2014

DÍA DEL LIBRO-2014. CONCURSO DE RELATOS 1º Y 2º ESO

Los relatos, elaborados por los alumnos durante una sesión lectiva, no podía superar las dos caras comenzaba por el siguiente microcuento del escritor argentino Adolfo Bioy Casares:
La cocinera dijo que no se casó porque no tuvo tiempo. Cuando era joven trabajaba con una familia que le permitía salir dos horas cada quince días, Esas dos horas las empleaba en ir en el tranvía 38, hasta la casa de unos parientes, a ver si habían llegado cartas de España, y volver en el tranvía 38. 

Resultaron ganadoras dos alumnas ex aequo: Ángela Quero Prieto (2ºAE) y Paula Cano Ruiz (2ºDE).



RELATO DE PAULA CANO RUIZ. 2º DE

La cocinera dijo que no se casó porque no tuvo tiempo. Cuando era joven trabajaba con una familia que le permitía salir dos horas cada quince días. Esas dos horas las empleaba en ir en el tranvía 38, hasta la casa de unos parientes, a ver si habían llegado cartas de España, y volver en el tranvía 38; y mientras esperaba, esos quince días eran los más largos para ella, quizás por eso las dos horas que le permitían salir se le pasaran volando.
Cada quince días la misma rutina. Salía de la casa de la familia y recorría las calles llenas de gente hasta llegar a la estación donde debía esperar veinte minutos, y que como cualquier espera se le antojaba infinita.
Era algo curioso, porque a pesar de hacer eso cada quince días, y que siempre tuviera que esperar esos veinte minutos. Estos nunca parecían solo veinte minutos.
Y tras la espera llegaba el tranvía 38, casi siempre vacío pues pasaba por unos barrios bastante tranquilos, la joven cocinera entraba y se sentaba al lado de la ventana, a tres asientos exactos de la puerta.
Y ahí comenzaba su pequeña travesía. En el tranvía 38, el cual paraba dos veces antes de llegar a su destino, un barrio muy sencillo en el que se encontraba la pequeña oficina de correos.
Esa operación la repetía cada quince días hasta que en un momento, se hartó de esperar su respuesta.

jueves, 16 de mayo de 2013

Premio de relatos Día del Libro 2013: José Mesas, accésit de la categoría 1º y 2º ESO

ACCÉSIT: JOSÉ MESAS MARTÍNEZ. 1ºE ESO. Premio a la originalidad.


No se alarme, señorita, al recibir esta carta, ni crea que voy a repetir en ella mis sentimientos o a renovar las proposiciones que tanto le molestaron anoche. Solo quería aclarar que si le molestó que anoche le dijera que la amo, y que daría cualquier cosa por usted. A mí me molestó aún más su rechazo y desprecio, pero lo que más me dolió fue verla enfadada y saber que eso había sido causado por mi culpa, que yo había estropeado la sonrisa más bella, dulce y sincera de la noche.

También quería dejar claro que aunque usted no me haya dado la oportunidad de cortejarla, todos los días, regalando piropos y rosas con amor y sinceridad, yo seguiré amándola a la sombra o a la luz, porque usted es el significado de que yo viva, solo con verme a mí puedo retratarla a usted. Somos tan iguales… Usted llámelo como quiera, pero creo que algunos lo conocen como almas gemelas. La seguiré buscando y, si es necesario, lucharé contra leones, moveré montañas, solo porque la admiro, y que sepa que verla todos los días para mí es un premio que no cambiaría por nada del mundo. A usted, mi princesa, le queda pequeña la frase ‘te quiero’, por eso yo le digo ‘te amo’, que, aún quedándole pequeña otra vez, no tengo más palabras.

Acabo de romper mi palabra, porque al principio le dije que no repetiría mis sentimientos, y fíjese si es grande mi amor por usted, que estoy repitiendo mis sentimientos una y otra vez. Solo puedo expresar mi amor con este poema. 


Premio de relatos Día del Libro 2013: Alejandra Pablos, accésit categoría 1º y 2º ESO


ACCÉSIT ALEJANDRA PABLOS BELICHÓN. 2º C ESO.

La confusión de su mente le hacía sufrir intensamente. No podía sostenerse en pie y tuvo que sentarse porque las piernas le flaqueaban. Llovió durante media hora. Su asombro al recordar lo ocurrido crecía cada vez más. Imágenes distorsionadas en su cabeza, recorriéndola con flashes obtusos, le arrastraban fuera del alcance del presente. Sentía sus extremidades convulsionar como poseídas por una sensación cuyo significado siquiera alcanzaba a discernir. Su cuerpo luchaba por instinto para mantenerse con vida a cada latido, a cada instante que reservaba. Pero sus pensamientos le habían matado hace mucho tiempo.


Se sujetó con la mano zurda al extremo de una mesita de noche y, a duras penas, obtuvo estabilidad. Al menos, por unos segundos, pues su cuerpo oscilaba de derecha a izquierda tan lenta como monótonamente. En el intento efímero de aparcar su situación en las lejanías de su memoria, pasó su ojerosa mirada al reloj de muñeca. Rondaban las cuatro y media de la madrugada. Emitió un suspiro hondo, un suspiro cansado que divagó por el ambiente unos segundos, los mismos en los que él se encaminó en dirección a su escritorio. Atravesó así los tintes de luz blanquecina, cuya estela transitaba pesadamente por el cuarto desde la ventana. 

Premio de relatos Día del Libro 2013: Isabel Alegre, primer premio categoría 1º y 2º ESO

PRIMER PREMIO: ISABEL ALEGRE ARANCE. 2ºC ESO

Confieso que me hace falta un poco de vida social. Soy un hombre decepcionado y mi estado de ánimo no soportaría la soledad. Necesito ocupación y compañía. Así que me dispongo a salir a la calle. Cojo mi gabardina negra y abro la puerta, dispuesto a descubrir la nueva ciudad que tengo ante mí. Me pongo a andar sin ningún rumbo en realidad, en busca de alguien con quien estar o algo con lo que pueda pasar el tiempo. Después de vagar por varias calles, observando cómo la gente va y viene con sus quehaceres, unos con prisas, otros que parece que les sobra el tiempo y van relajados, sumergidos en un mundo paralelo, entro en una cafetería que me llama la atención por su sencillez y estilo que parece llevarte de vuelta al pasado. Me siento en uno de los mullidos y cómodos sillones rojos. Me atiende una mujer rubia vestida a la antigua y luciendo una gran sonrisa. La cafetería está vacía, cuando entra una joven. Lleva un libro en las manos y las ondulaciones de su cabello castaño le caen en la cara, parece querer esconder su rostro. Observo a la chica sentarse en un sillón alejado del mío y abre su libro. Se aparta el pelo de la cara y deja ver la hermosura de su rostro. Cautivado por su belleza no puede dejar de mirarla. El color de su pelo resalta su piel morena y sus ojos verdes. Sus labios están pintados con un disimulado rojo. Veo cómo se sumerge en la lectura que sus finos dedos pasan las hojas con delicadeza. Cuando me traen el café lo cojo, me levanto y voy hacia ella.



Nunca fui un chico lanzado. Las cosas siempre me fueron bien, tanto en las relaciones como en la vida. Me considero un hombre atractivo, piel clara, aunque no demasiado, ojos azules y pelo oscuro, siempre me gustó llevarlo corto, pero tampoco demasiado, esbelto y de hombros medianamente anchos. Intento esbozar mi mejor sonrisa, ser espontáneo.

-¿Está libre el asiento?- le digo, y me doy cuenta de que ser espontáneo no es lo mío.

-Sí- dice levantando la mirada de su lectura y clavando sus bonitos ojos verdes en mí. Tiene una voz suave y bastante agradable.

Ella vuelve a bajar la vista y vuelve a la lectura. Yo le doy un sorbo a mi café y busco algo que decir.

-¿Qué libro lees?- digo, por preguntar algo.

-Orgullo y prejuicio- dice ella secamente.

-Oh, tiene que ser bueno -contesto-, sobre todo si una chica tan bonita como tú lo está leyendo.