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viernes, 20 de septiembre de 2024

¡VUELTA A CLASE! BIENVENIDA A 1º ESO

Por Sofía Morales (2º Bachillerato).


Se cumple algo más de una semana desde que empezaron las clases. Los nuevos alumnos de 1º de ESO entraron por las puertas de la que va a ser su casa durante los próximos años. Fueron recibidos en la puerta del gimnasio por sus tutores y los alumnos ayudantes, que se ofrecieron a enseñarles el centro. 

Primero, hicieron una dinámica para conocerse y, después, fueron a dar un tour por el centro. Vieron la biblioteca, el pasillo de jefatura, los edificios y su clase de referencia, donde su tutor y los alumnos les explicaron las principales normas y todo lo que necesitan saber para el nuevo curso. 

Un curso al que deben enfrentarse sin miedo y con muchas ganas. 

¡Un nuevo reto y etapa que se abre en sus vidas!


sábado, 1 de junio de 2024

FILOSOFÍA AL MUSEO

Por Sofía Morales (1ºA de Bachillerato).




El pasado martes 14 de mayo se inauguró en la Biblioteca Ana María Matute de Valdemoro la exposición de fotos y disertaciones filosóficas hechas por alumnos de la ESO y Bachillerato del IES Villa de Valdemoro. Esto empezó con la realización de trabajos por parte del alumnado del centro para participar en La Olimpiada Filosófica de Madrid, donde se tienen que realizar fotografías y disertaciones alrededor de un tema propuesto por esta. Este año el tema era “el ocio y tiempo libre”, pudiéndose llevar al campo que el escritor quisiera.

Tras esto, los profesores de filosofía del centro: Mª Cinta, Miguel Ángel y Javier Quirós decidieron realizar una exposición de las mejores fotos y frases de las disertaciones para exponerlas en la Biblioteca Ana María Matute de Valdemoro. Ha estado abierta y disponible hasta el 30 de mayo, una exposición diversa en la cual hay que agradecer tanto el trabajo de los alumnos como el de los profesores o personas implicadas.

domingo, 4 de febrero de 2024

CLUB DE LECTURA: UNA TARDE EN BUENA COMPAÑÍA

Por Carla Gordo, Sofía Morales y Lucía Mozo (1ºBachilerato).
Fotografía: Lucía Mozo.



Y volvemos con las tardes del club de lectura que tanto nos gustan. Nos reunimos el 31 de enero. Esta vez, tocaba hablar sobre Cartas de amor a los muertos, de Ava Dellaira, una novela en la que conocemos todo lo que han sufrido los personajes y cómo se ha desarrollado la vida de Laurel, la protagonista, además de hacernos reflexionar sobre temas como la amistad, la resolución de problemas complicados y temas tabú de nuestra época.

Como siempre, comenzamos preguntando a los nuevos integrantes del club de lectura sus expectativas y por qué han llegado hasta aquí. Muchos de ellos encuentran muy interesante la idea de debatir sobre un libro, además de poder intercambiar distintas introspecciones. Aunque, seguramente, muy en el fondo para muchos también sea por el 0,5 puntos más en la nota de Lengua y Literatura y por las galletas, claramente.

La segunda reunión del curso 2023-2024 del club de lectura fue una tarde muy interesante donde personas de diferentes cursos del centro, profesores y padres se reunieron para comentar una novela. También tuvimos el deleite de recibir la visita de una participante del club de lectura de Valdemoro, Girasol, a quien le interesaba nuestra opinión al ser más cercanos a los personajes en edad. 

Hubo muchas perspectivas diferentes, pero la que más destacó fue lo poco que gustó y enganchó la novela por el hecho de que fuese de género epistolar, es decir, que están escritas en formato de carta donde solo se tiene un punto de vista: el de la protagonista. Hubo muchos chistes porque, a la mínima que nos preguntaban lo que opinábamos sobre esta historia, nos convertíamos en un disco rayado repitiendo: “No me ha gustado porque no había leído una novela epistolar hasta ahora”

Los adultos defendieron mucho más la novela que los jóvenes, aunque siempre hay excepciones. La reunión, aunque más corta de lo acostumbrado, fue amena; un debate lleno de risas y comodidad en el que mostramos nuestra opinión la mayoría. Otros se quedaron con las ganas de poner sus teorías sobre la mesa. Incluso les dio una idea a los profesores de Lengua que asistieron para un posible futuro proyecto que esperamos, no sé si con ilusión o con miedo.

Recordamos que, si os gustó el club de lectura, os podéis volver a unir a nosotros el 8 de abril con la lectura del libro Diez negritos, de Agatha Christie.

ENTREVISTA A GERARDO MENESES, ESCRITOR COLOMBIANO QUE HA VISITADO EL IES VILLA DE VALDEMORO



Por Sofía Morales (1ºBachillerato).

Gerardo Meneses ha visitado el IES Villa de Valdemoro para mantener una charla con alumnos del centro educativo. Meneses es escritor colombiano y ganador del Premio Barco de Vapor 2011. El encuentro versó sobre su novela juvenil La luna en los almendros, que aborda el conflicto civil entre la guerrilla y los paramilitares en Colombia desde la perspectiva de unos niños.

Sofía: ¿Cómo y por qué empezaste a escribir?

Gerardo Meneses: Yo empecé a escribir desde muy pequeño, incluso desde la escuela. Una maestra de primaria me contó, cuando me reuní con ella, que mentía mucho y siempre inventaba historias, sobre todo del cine que íbamos a ver en el teatro de Pitalito. En los recreos, me sentaba con los niños a hablar y terminaba contándoles historias e inventando más, haciendo que les gustase mucho, pero sabiendo que eran fruto de mi imaginación y mentiras. Mery, la profesora, me contó que una vez se cansó de escuchar todo aquello y me sentó a escribir, diciendo que lo mejor era plasmarlo en el papel en vez de ir contándolo a los demás. Ella se dio cuenta de que era muy bonito y se lo enseñó a los demás maestros, que lo exhibieron en el periódico. Al año siguiente, empezaron a regalarme libros y me pusieron en las izadas de bandera a leer. También los niños, cuando tenían que hacer tareas de redacción, me daban pan o dulces para que les escribiera yo esos relatos. Gracias a los profesores, se fomenta mi gusto por la lectura y escritura.


S: ¿Qué sentiste cuando te dieron el Premio Barco de Vapor?

G.M: Este premio ha sido uno de los reconocimientos más importantes de mi carrera, sobre todo con el tipo de libro con el que lo gané: una novela (La luna en los almendros) relacionada con el conflicto armado de Colombia, desde el punto de vista de los niños. Fue una satisfacción inmensamente grande y sigue siendo un gran reconocimiento. Doce años después de haberlo ganado, es una novela que se vende mucho y sigue vigente en Colombia, donde los maestros en las escuelas y universidades la siguen estudiando. La satisfacción también fue por hablar de un tema tan difícil como era la guerra y el conflicto; poder mostrar al país una realidad que pasaba y estaba ahí, pero que nadie se atrevía a hablar de eso, un tema que solo los adultos tocaban.
Escribir esto desde la mirada de los niños que viven en zonas de guerrilla fue una manera de poder hablar de esto. El objetivo es que en la historia no quedara como una simple anécdota, sino como algo que se vive día a día.
Después de esto, vino la White Ravens en Alemania con el mismo libro y fue traducido a lenguaje de señas para los sordos.


S: ¿Te ha ocurrido alguna experiencia bonita por el hecho de ser escritor?

G.M: Muchas, muy bonitas. Algunas muy chistosas, otras más simpáticas. Es decir, como lo que sienten los niños por la obra de uno, salir a la calle y que ellos quieran que te hagas una foto con ellos, que le firmes el libro. Ir a otras ciudades y escuchar el afecto que te tienen los más pequeños, escuchar sus opiniones, los trabajos que hacen. En ocasiones, me mandan paquetes con todos los trabajos que hacen respecto a determinados libros, o también vídeos de lo que hacen con los libros en Colombia e, incluso, en otros lugares de Latinoamérica. Tengo muchas anécdotas, la verdad. Una vez, en México, cuando llegamos a la escuela habían hecho una calle de honor, y cada uno de los niños tenía una bandera de Colombia de papel... Fue muy bonito pasar por allí.



S: ¿Cómo ha sido tu experiencia en el IES Villa de Valdemoro?

G.M: Estar en el colegio ha sido muy bonito y bello. Me sentí muy acogido por parte de Ismael, Miguel y todos los profesores, muy generosos todos. Me sorprendió mucho la inteligencia, la habilidad para preguntar, la espontaneidad para hablar de una temática que es posible que sea poco conocida en España, como la guerra o la guerrilla. Lo preguntaron de una manera tan bonita que da mucho gusto haber estado allá. Me siento bien cuando encuentro estos espacios tan acogedores; tan agradables para un muchacho que pasa gran parte del día allí y está bien, se sienta cómodo… Muchas gracias por todo y por el acogimiento.



martes, 16 de enero de 2024

Entrevista al Capitán Duque: toda una institución en Valdemoro

Por Lucía Mozo y Sofía Morales (1º Bachillerato)




Esta entrevista está realizada por Lucía Mozo (L.M.) y Sofía Morales (S.M.), alumnas de 1º de Bachillerato. 

Agradecemos la ayuda a nuestro ayudante (Antonio Machuca) y lamentamos el retraso de la publicación de esta entrevista (realizada antes de Navidad).

El entrevistado nos muestra unas fotos para que, a medida que transcurre la entrevista, veamos imágenes de sus relatos.


S.M: Nos gustaría que nos hablase de sus inicios, como por ejemplo, tu trabajo como modelo.

Capitán Duque: Voy a empezar desde antes. Mi padre era militar, era capitán, éramos cinco hermanos y había que llevar dinero a casa. Además, el servicio militar era forzoso, y a los catorce años, por ser hijo de militar, dice mi padre: “Te vas a quitar la mili ”. Así era como se llamaba entonces. A los catorce años ingresé al servicio militar en carros de combate, durante dos años. Estuve fijo hasta la jura de bandera y luego estuve con un comandante, pero iba a casa y volvía. De ahí, pasé a trabajar en una imprenta, donde llevaba paquetes y recados, y ya de ahí pasé a Galerías Preciados, donde me hicieron el examen y me dijeron que tenía que llevar pantalón largo. En esos momentos, la economía no era muy buena. De ahí pasé a expedición, llevando otra vez paquetes, trabajando de 9 a 14 h. y de 16 a 20 h., y sábado y domingo no trabajaba. También realizaba lucha grecorromana por aquel entonces, y otros chavales y yo, como no nos daba tiempo de ir a comer a casa, entonces hacíamos fondo con tres sillas y “pim pam - pim pam”. Entonces, un día un escaparatista vino y preguntó por mí. Yo pensaba que me la había cargado y me preguntaron si quería ser modelo.
 
(Nos enseña unas fotos)

Mira, aquí era cuando ponían los precios de las camisetas en Toledo... Más tarde, me vino un día Carmen Díaz, que trabaja en una tienda de ropa del Pasaje de Colón, y me dijo que si podía modelar unos bañadores. Le dije: pero Carmen, que ya no tengo 18... Al final sí lo hice... 

Casi se me olvida. Que me vino un abogado en Galerías Preciados y me dijo: no puede estar así a vistas del cliente. Tenía que elegir entre Galerías Preciados y lucha grecorromana. Ganó Galerías Preciados, por mi padre.

L.M: ¿Y cómo te dio por entrar en la Guardia Civil?

Capitán Duque: Como os iba diciendo, un primo mío vino de la Guardia Civil, que tenía que hacer el curso en Getafe, entonces dormía en mi casa. Yo le vi con el uniforme y todo y me gustó. Fui a mi padre y le dije: “Papá, a mi me gustaría ir a la Guardia Civil”. Me dijo que cómo iba yo a meterme, que estaba en Galerías Preciados. Y al final, convencido, me dijo que me tenía que preparar. Me preparé, aprobé y a El Escorial tres meses. Eso fue en el 58, tenía yo 20 años, y de ahí salí destinado a “móvil”, que nos mandaban de una ciudad a otra. También conductor de presos, que era lo que menos me gustaba, guarida y tal. Luego, se formó el escuadrón, que no existía, y yo fui el primero en apuntarme, para librarme de conductor de presos, con el capitán Benito Martínez Chevarriere Ortega. Se me dio a mí uno de los caballos, porque a mí siempre la gimnasia me ha gustado. (...) Me destaqué en las clases de equitación, me presenté para cabo con 24 y me destinaron a los Pirineos. Para ir a tomar una cerveza en el pueblo más cercano tenías que andar 32 km. Cuando volví, que me reclamó el coronel, me preguntó si me importaba que venía su sobrina y una amiga suya a montar a caballo por las tardes. Como para decirle que no. Total, que cuando me vine aquí al Colegio de Guardias Jóvenes tenía ya 30 y tantos alumnos...


S.M: Si es que ya estaba tocando todos los puntos que queríamos tratar...

martes, 14 de noviembre de 2023

TAYLOR SWIFT

Por Sofía Morales (1ºA de Bachillerato)

La actriz, cantautora, productora, directora y empresaria Taylor Swift ha vuelto a sacar uno de sus álbumes más conocidos: 1989 Taylor’s version, ¿por qué Taylor’s version? Después de que perdiese los derechos de sus álbumes por culpa de la discográfica Big Machine y Scooter Braun, ha querido volver a grabar sus álbumes para tenerlos como propios. Está en el proceso de recuperarlos, por lo que ya ha grabado algunos; es el caso de 1989 que ha salido hoy a las 0:00 horas en EEUU y a las 6 a.m. en España. Estas regrabaciones están relacionadas con sus Eras Tour Concert, unos conciertos alrededor del mundo sobre todos sus álbumes. El pasado 27 de octubre de 2023, todas las “swifties” están muy emocionadas por el álbum 1989, hasta algunas han madrugado para ser las primeras en escucharlo y hacer las primeras críticas de este.

Recientemente, también ha lanzado su “Eras Tour Film”, una película hecha para todas las personas que no han podido o podrán ir a verla a sus conciertos. Esta película es un resumen de sus conciertos en California, The Eras Tour se ha convertido en la película de concierto más recaudadora de la historia, con 178.8 millones de dólares.




lunes, 3 de julio de 2023

VIAJE A TURQUÍA: DIARIO DE UNA EXPERIENCIA MUY ESPECIAL

Por Lucía Mozo y Sofía Morales (4ºESO).

El pasado 7 de mayo, alumnos de 4º de la ESO realizaron un viaje de Erasmus con destino a Turquía en el que disfrutaron de una experiencia inolvidable junto a más alumnos de otros países. Conocieron nuevas culturas, visitaron nuevos lugares, crearon recuerdos irremplazables e hicieron nuevos amigos. Para que conozcáis más la experiencia que vivieron, aquí os dejamos un pequeño blog de lo que vivieron. A, por cierto, nuestras periodistas son tan estupendas que el diario está en español e inglés.



07 / 05 / 2023


La verdad es que levantarse un domingo a las siete de la mañana no tiene mucha gracia (sobre todo si eran las fiestas de Valdemoro), pero todo era por un buen fin: coger un avión para irnos a Asia-Europa profunda. No nos conocíamos todos muy bien aunque fuésemos al mismo curso, pero poco a poco fuimos haciendo migas, incluso con los de Alcorcón, que los acabábamos de conocer. Una cosa que nos llamó la atención al llegar a la cola de check-in fue que al inicio de esta ponía giriş. Bastante tiempo más tarde nos enteramos que significa “entrada” en turco. así que cada vez que lo veíamos estábamos como, este es nuestro momento de brillar. Nos despedimos de nuestras familias y fuimos a hacer el control policial, donde descubrimos que hay muchas más cosas que contienen metal de las que pensábamos; además, esa fue la primera vez de muchas que le hicieron un control aleatorio antiexplosivos a Sofía. También descubrimos que Duty Free del aeropuerto es muy caro, y que el Starbucks no solo es bueno, sino costoso, pero como Erasmus lo pagaba, tuvimos que hacer un sacrificio y comprar unas bebidas.



Subimos al avión después de un largo rato de espera y por fin nos pudimos sentar, incluso hicimos un pequeño cambio en los sitios. Vimos que la canción “Turbulencias” era aplicable cuando empezamos a despegar. Nos dieron a elegir entre arroz con ternera y pasta con champiñones para comer, acompañado de judías y con un extraño helado de frambuesa por postre que tuvo críticas tanto buenas como malas. Eso sí, las judías nadie las tocó.


Tras un largo viaje llegamos a Estambul, donde tuvimos que correr para coger el siguiente vuelo a Konya y volverle a hacer otro control anti-explosivos a Sofía (aunque luego tuviéramos que esperar un rato largo), de nuevo, nos quedamos sentados apreciando las vistas del aeropuerto y jugamos unas partiditas al UNO. Finalmente, subimos a nuestro último avión del día. En este avión todo el mundo nos miraba por ser extranjeros y nos intentaron preguntar qué hacíamos por allí. Cuando despegamos, el cielo estaba cubierto de negros nubarrones, pero al sobrepasar las nubes había un atardecer precioso que nos dejó con la boca abierta, y no solamente por el sueño que teníamos.



Costó aterrizar porque nos vimos envueltos en una gran tormenta y, encima, todas las luces del avión dejaron de funcionar de la nada. Nos asustamos muchísimo y los nervios aumentaron al ver a una señora que tenía las manos rojas, como si tuviera sangre en ellas, por eso el gesto que realizamos en la siguiente foto es ese, en honor a ella (acabó siendo un tatuaje de henna).



Lo último y mejor del día fue llegar sanos y salvos con nuestras maletas y que nos recibiesen Hakan y Sinan con comida tradicional turca, además de unos cuantos perros callejeros que, a diferencia de en España, se dejan acariciar. Después de eso nos montamos en el minibus para ir a Karaman: pusimos música y hablamos bastante rato con los chicos de Alcorcón. Tras algo más de una hora y media de viaje (que pareció eterno; algunos otra vez), nos reunimos felizmente con nuestros amigos y familias turcas. Sin embargo, una de las escritoras de este diario de bitácora fue junto a una orientadora de Alcorcón y dos compañeros en el coche de Sinan. 


El viaje fue incluso más largo para nosotros, que quedamos retenidos en medio de un atasco a la salida del aeropuerto y nos paró la policía por “controles rutinarios”, y contener la risa no fue tarea fácil para ninguno. Aparte de eso, nos pusimos a hablar sobre las camas de matrimonio (raro, ya lo sé) y a aprender palabras en turco. Llegamos más tarde al instituto Karaman Lisesi, donde nos esperaban y donde viviríamos más aventuras, pero eso aún no lo sabíamos.

 

Nada más llegar a nuestras respectivas casas, nos dieron de comer comida picante y a la cama.


jueves, 18 de mayo de 2023

ACTO DE CONMEMORACIÓN A JOSÉ HIERRO




Por Sofía Morales Santamaría (4ºF ESO).

El miércoles 3 de mayo se celebró un acto conmemorativo en el instituto por el centésimo primer aniversario del nacimiento de José Hierro del Real. En este encuentro, realizado en la biblioteca, se explicó un poco sobre la vida de José Hierro, más conocido como "Pepe" Hierro, y, al final, algunos alumnos y profesores leyeron poemas suyos.

¿Quién es José Hierro? José Hierro del Real (Madrid, 3 de abril de 1922 - ibídem, 21 de diciembre de 2002) o más conocido como Pepe Hierro fue y es uno de los poetas más reconocidos del s. XX, y pertenece a la llamada primera generación de la posguerra dentro de la poesía desarraigada, que para quien no lo sepa es cuando en la poesía se ve reflejada la búsqueda angustiosa por parte del poeta la respuesta al sufrimiento humano. Es autor de muchos poemarios como Tierra sin nosotros (1947), Alegría (1947), Quinta del 42 (1952) o Cuaderno de Nueva York (1998), entre otros. Por ello, fue galardonado con premios muy importantes como el Cervantes, Príncipe de Asturias, Adonais, Nacional de Poesía o la Crítica.

Después de hablar un poco sobre él, alumnos como Lucía Mozo o Carla Gordo leyeron sus poemas: "Canción de cuna para dormir a un preso", de Tierra sin nosotros (1947); "El indiferente", de Alegría (1947); y "Alegría", de Alegría (1947). A continuación de esto, Ismael Alonso, Marian Tirado y Javier Quirós leyeron los poemas "Réquiem", de Cuanto sé de mí (1957); "Lope. La noche. Marta", de Agenda (1991); y "Vida", de Cuaderno de Nueva York (1998).

Finalmente, el acto terminó con una lectura sobre José Hierro realizada por Rafaela Caballero, profesora de lengua y literatura.



miércoles, 5 de octubre de 2022

Esther Martínez, profesora de EF: "Estoy satisfecha con mi trabajo y me voy feliz".

Entrevista realizada por Lucía Rodríguez Bravo (4ºD), Sofía Morales Santamaría y Lucía Mozo Pascual (4ºF).




Como ya saben muchos, Esther Martínez, profesora de Educación Física en el centro, se jubila, y por ello decidimos desde la revista Trizas hacerle antes de que se vaya una pequeña entrevista.


Sofía Morales: Como ya sabes, hemos venido a hacerte una entrevista porque te jubilas…

Esther: ¡Es noticia que me jubilo! -las entrevistadoras y Esther ríen-.

Lucía Rodríguez: Claro que es noticia. Después de tantos años.

L.R.: ¿ Cuántos años llevas trabajando en el instituto?

E.: A ver, en el instituto llevo veintiocho años y luego en otros centros también estuve trabajando, por lo cual mi vida laboral acaba con treinta y cinco años de docencia.

L.R.: ¿ Y cómo acabaste en este instituto?

E.: Pues terminé en este instituto porque yo vivía en Madrid, no tenía destino todavía pero me gustaba Aranjuez para vivir, porque es un entorno con mucha vegetación y yo quería que mis hijas se criasen en un lugar verde, por lo que nos fuimos allí y el sitio más cercano que me dieron fue Valdemoro. Con los años podría haber cambiado a Aranjuez, pero no he tenido esa suerte de poder cambiar y, al final, me quedé aquí porque me gustaba como funcionaba el centro, los alumnos ya me conocían y me encontraba a gusto.

Lucía Mozo: ¿Durante estos años de trabajo has aprendido algo, ya sea de los alumnos o de tus compañeros?

E: Claro, de los alumnos siempre se aprende algo, ya sean cosas buenas como no tan buenas. Todo lo que intentas resolver de problemas de los alumnos te da otra perspectiva y te das cuenta de que vivimos en un mundo totalmente diverso, y eso hay que aprender a llevarlo o tenerlo en cuenta. Es verdad que no es una enseñanza individualizada, es grupal, pero te permite conocer a tus alumnos y sus personalidades según su trabajo.

S.M.: Dinos cosas que te marcaron o anécdotas divertidas, raras, tristes…

E.: Pues anécdotas tengo muchas, sobre todo de los viajes de la semana blanca a la nieve que se realizaban hace años. Con los alumnos hay muchas anécdotas de cuando aprendían a esquiar, de lo bien que se lo pasaban… Esos viajes siempre suponían un cambio para los alumnos porque les ayudaba a madurar, cuando venían, venían bastante cambiados. Hemos tenido bastantes anécdotas de viaje, también por ejemplo cuando fui a Roma con alumnos: cosas que hacen los chavales que se te quedan grabadas y son luego para recordar.

L.R.: ¿Algún ejemplo que te guste en especial?

E.: Ahora que recuerde, alguna así que pueda contar… Por ejemplo, hubo un alumno que esquiando, era la primera vez que esquiaba claro, y estuvieron toda la mañana con el material puesto ya que tenían que aprender a ponérselo al principio. Y, a la hora de comer, que era en un restaurante, el chico llegó casi llorando diciendo: “Que me duelen los pies, que no puedo...” Y, cuando le miré, tenía las botas puestas del revés y se pasó toda la mañana así. Cosas así que, aunque dices “pobrecito”, pasas un buen rato. Y también que cuando te descuidas te liaban una en la habitación… Y eso, eso también es para lo que sirven los viajes: para “desparramarnos” un poquito. Y hay tantas que casi ni recuerdo.

L.M.: ¿Y ahora qué vas a hacer?

E.: Pues ahora voy a disfrutar de lo que la vida y el tiempo me regale, sobre todo estar con mi familia, viajar y visitar a mis hijas y ejercer de abuela.

L.R.: Durante tu recorrido laboral, supongo que habrá cambiado mucho tu manera de dar clase y tu perspectiva desde el principio hasta el final. ¿Quieres contar algo sobre eso?

E.: Efectivamente. Cuando empecé, tenía aproximadamente unos veinticinco años y además yo no aparentaba la edad que tenía. De hecho, cuando trabajé el primer año de interina en el instituto de Móstoles Juan Gris tuve que hacer guardia con otra profesora catedrática. Los alumnos estaban en el pasillo y yo estaba observando cómo se hacía sin haberle dicho yo nada de quién era, y, al mandarles para dentro, me confundió con una alumna y me mandó a mí también entrar a clase.
También, físicamente los años te van pasando factura. Por ejemplo, yo los cartílagos de las muñecas ya no los tengo, entonces me es imposible hacer un apoyo por el dolor.

Hemos ido cambiando la manera de dar clase para que sean más seguras, rebajando mucho el listón. Yo ya he tenido accidentes con alumnos y los deportes que suponen un riesgo los acabo quitando, por lo que antes había más deportes como saltos con minitramp, que se dejó de impartir en los centros porque, en la Comunidad de Andalucía, un alumno se quedó parapléjico. También, vas cambiando los contenidos. Ahora, veo que los chavales cada vez, desde el punto de vista locomotor y motor, vienen muy torpes y se nota que no se ha trabajado. También afecta que antiguamente estaban todo el día en la calle, hoy en día no. El objetivo de las clases es que los alumnos adquieran las destrezas básicas y que disfruten todo lo que puedan. (...) 

Además, dar clase a treinta alumnos no es fácil, porque al fin y al cabo no todos te están escuchando, pero bueno, en general bien. La media mía de alumnos ha sido de más de trescientos al año, con dos horas a la semana en las que no hay una continuidad de clase. Por ejemplo, si una clase tenía una hora los lunes y otra los viernes. Ahora con tres horas a la semana seguramente se mejore en ese sentido.

En la vida, hay que coger lo que sea e intentar modificarlo o hacerlo lo mejor posible, y ya está.


L.R.: ¿Vas a echar de menos el instituto?

E.: A ver, lo voy a echar de menos, porque al final es como una segunda casa, pasamos aquí muchas horas, hay que cuidar el mobiliario, tener buena relación con los alumnos y profesores, etc. Hemos pasado más horas aquí durante nueve meses que en nuestra casa.

Pero tu cuerpo te acaba mandando y pidiendo que te cuides; yo tengo artritis, también afecta el estrés, ya que tenemos que estar con la antena puesta y atentos todo el tiempo en este trabajo. Pero bueno, yo estoy satisfecha y me voy feliz.

jueves, 30 de junio de 2022

GRADUACIÓN DE 4º DE ESO

Por Celia Martínez, Sofía Morales y Lucía Rodríguez (3º ESO).

El pasado 15 de junio se realizó la celebración de la graduación de 4º de la ESO en nuestro instituto. Fue una graduación muy calurosa, pero gracias a algunos profesores se pudo distribuir agua a los presentes para que la tarde se hiciera más llevadera y amena.
 

Fue una tarde muy divertida: hubo chistes, el discurso de los delegados tuvo su gracia (aunque, según algunas fuentes, fue un poco censurado ). Y, al final del todo, cuando muchos estaban tomando el piscolabis, los graduados se pusieron a jugar al voleyball como despedida final.


También fue una tarde muy emotiva, los discursos de los profesores y alumnos hicieron emocionar a muchos, ya que echarán de menos esos momentos divertidos en clase y entre ellos mismos, pues algunos se irán del instituto a realizar grados medios y otros se quedarán en el centro a seguir con bachillerato.


¡Enhorabuena a todos los graduados!

viernes, 10 de junio de 2022

GRADUACIÓN DE CICLOS FORMATIVOS

El pasado 2 de junio de 2022 fue la -tan esperada por los alumnos y profesores- graduación de los ciclos de grado medio (TCAE de ambos turnos, mañana y diurno), y de grado superior (Higiene Bucodental).

Las puertas del instituto se abrieron a las 18:30 de esa tarde, dando a los presentes unos 30 minutos para terminar los últimos preparativos del evento, que dio su comienzo a las 19:00, aproximadamente.

 

La graduación empezó con una bienvenida del director del centro, Ismael Alonso Álvarez, así como del resto del equipo directivo.


Después de sus palabras, dieron paso a los docentes y tutores de los grados de esta edición escolar, 2021-2022 (así como los de TCAE del curso anterior, pues por el COVID no pudieron celebrar su graduación en su momento), Lourdes, Ana, Belén, Indira e Isabel.

  






Entre sus mensajes de ánimo, y como periodistas de Trizas, queremos mandar mucho apoyo y nuestra más sincera enhorabuena a todos los graduados que con mucho esfuerzo han llegado tan lejos.

Les deseamos un gran éxito a futuro, ¡gracias por dejarnos acudir!

Además, desde Trizas, hemos tenido la oportunidad de entrevistar a Pedro Cañadilla Padilla, alumno de TCAEC y responsable del discurso de su clase.

¿Podrías describir (brevemente) de qué trataba el grado que cursaste?

En mi caso, en TCAE los dos aspectos más importantes y básicos del grado son el apoyo psicológico al paciente y cuidados básicos de enfermería.
Recomiendo el grado, ya que si te gusta ayudar a los demás, es tu sitio, y si no estás seguro de si la sanidad es tu sitio (pero en algo te llama), es solo un año de estudio, luego las prácticas (que son 3 meses), y ya puedes trabajar.

¿Qué fue para ti esta experiencia y qué se siente al graduarse?

Ha sido una experiencia muy bonita y agradable, porque aprendes conocimientos útiles que te van a servir para el día a día, y sobre todo, para mi profesión, y no es algo que me hubiera pasado en anteriores años de estudio.
Graduarse es una sensación de satisfacción de haber estado esforzándote todo el año y por fin conseguir esa recompensa por un trabajo bien hecho.

¿Tienes alguna experiencia que recuerdes con especial cariño?

De todas las que hemos vivido como curso este año, las dinámicas de la clase de Promoción de la salud y apoyo psicológico al paciente’, en las que, por ejemplo, hacíamos mímica, dibujábamos figuras o ese tipo de cosas que servían para explicarnos otras más complejas. Nos divertíamos mucho, porque para adivinar y dar con los términos correctos, saltábamos muchas tonterías (yo el primero), y pues era una mezcla de entretenimiento con aprendizaje, lo que no hacía la enseñanza monótona.

O, cuando hicimos un taller para aprender a realizarle la RCP (reanimación cardiopulmonar) a personas de las demás clases de la tarde. Tuvimos que cantar canciones como la de Doraemon o la de Bob Esponja para explicarles las compresiones, y en general el procedimiento correcto; fue una experiencia que nos sirvió como práctica en el mundo real, y que al fin y al cabo, nos sacó a todos unas risas.

Fuiste el encargado del discurso en TCAE C, ¿cuál fue el proceso de pensamiento para llegar a este?

Pues conforme iban pasando los días no me venía la inspiración, entonces no escribí nada, y la mañana de antes viendo la televisión me vino uno una frase de presentación bastante buena y dije "ahora, ahora llegó la inspiración’’. Me puse a escribir y en cinco minutos lo tuve.


Luego, lo leí en alto para ver cómo sonaba. Como no me convenció del todo, añadí un par de frases de las que me gustan para quedar bien, y le puse el punto y final. Tardé 10 minutos como mucho, "y ya, a seguir viendo la tele’’.

viernes, 1 de abril de 2022

Manoli: detrás de los fogones


Por Sofía Morales Santamaría, Lucía Rodríguez Bravo y Lucía Mozo Pascual (3º ESO); Sandra Rodríguez Vega y Alejandra Sánchez de la Nieta (1º Bachillerato).


Reportaje: Lucía Mozo Pascual.

Fotografía: María Menchero.

La cafetería ha sido un sitio sagrado tanto para alumnos como para profesores desde su comienzo con la construcción del instituto Villa en 1986. Un lugar donde comprar un almuerzo de última hora o simplemente algo de picar, y aquí hago una mención especial a los deliciosos bocadillos de tortilla, lomo y bacon, por ejemplo, que se venden como rosquillas a los cinco minutos de haber empezado el recreo. Debido al COVID-19, el equipo de redacción de la revista decidió entrevistar a Manoli, una mujer trabajadora que lleva ya veinte años ofreciendo este servicio en nuestro instituto, e informarnos de las diferencias producidas en la cafetería a lo largo de los años y sobre el trabajo que desempeña.

Manoli nos cuenta que no tenía planeado dedicarse a la hostelería; de hecho, ha trabajado en una gran variedad de empleos diferentes anteriormente, pero esto no quiere decir que no lo disfrute. Añade, además, que le gusta mucho nuestro instituto. “Es uno de los mejores de Valdemoro, y no es porque me estéis entrevistando”. Tras una risa colectiva, continúa: “Yo siempre lo recomiendo cuando me preguntan”. Una de las cosas que más aprecia de su trabajo, nos cuenta, es relacionarse con las personas, un requisito indispensable dentro de su sector, independientemente de la edad, pues el trato es bastante similar. Lo único malo que encuentra es que termina con el olor de la cocina encima y quedarse por la tarde, ya que su horario solía ser hasta las tres, antes de que hubiera ciclos formativos en horario vespertino.

En cuanto a las diferencias producidas por la pandemia, lo que más destaca es el punto de venta, ya que ahora los alumnos no pueden pasar a la cafetería y deben realizar las compras en un puesto exterior habilitado en el recreo y, en caso de comprar un bocadillo, ir a la cafetería solo a recogerlo. También hay otras nuevas con el transcurso de los años, como los productos a vender, los cuales elige ella y le proporcionan diversos proveedores repartidos por Madrid, y el comportamiento de los estudiantes. Nos explica que es cierto que mayoritariamente se portan bien, aunque cada vez vienen más espabilados y exigentes. También la han intentado robar, pero es muy poco frecuente que ocurra y les acaba pillando. Un punto positivo, declara, es el nivel de confianza que tiene con ellos, ya que si prometen pagarla al día siguiente cumplen con su palabra.

Pienso que digo en nombre de todos que el instituto no sería lo mismo sin la cafetería. Por ello, queremos darle las gracias a Manoli, por su tiempo y su dedicación, y a las personas que se quedan en los puestos en el patio pasando frío para poder vendernos pequeños manjares que hacen nuestra vida escolar un poco más llevadera.