Mostrando entradas con la etiqueta Página literaria. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Página literaria. Mostrar todas las entradas

domingo, 23 de enero de 2022

Los latidos de Zafyr

Por Natalia González Menchén

El general Eroth llegaba de la primera batalla que había librado en la recién comenzada guerra entre los reinos de Cyo y Atilia. Dicho evento comenzó por la confusión de la reina del primer territorio, Loren, al pensar que su mujer y reina de Atilia, Daliah, le había estado engañando con nuestro protagonista.

Daliah, totalmente enfadada y en plena cólera por sus acusaciones, declaró que los dos reinos serían enemigos hasta que su esposa no se retractara ante sus palabras.

Sin embargo, a Eroth no le importaba que su nombre estuviera manchado por esa absurda difamación, pues él sabía cuál era la verdad y a quién llevaba en su corazón. Sus pensamientos se dividían en dos mientras veía cómo su lejano hogar estaba más cerca de lo que él imaginaba. Poder ver a Zafyr después de estar fuera de casa durante unas semanas alegraba su frío corazón. Todo el mundo sabía que Zafyr era la única persona que se acercaba a Eroth sin temerle a su mal temperamento. Esto a él le hacía feliz, pues ella sabía ver que él no solo era distante con la gente, sino que le costaba confiar en los demás y tardaba un tiempo en cogerle cariño a las personas de su entorno.


Quitando eso, su mente también estaba dividida por las palabras que la reina Loren le había dirigido antes de salir de su reino. “La desgracia llegará a tu vida, espero que lo tengas presente”. ¿Era eso una especie de maldición, o simplemente había intentado meterle miedo? A Eroth no le gustaban las bromas, pero en ese momento era lo que más deseaba frente a esa declaración.

Al final, sonrió al ver que estaba delante de la entrada de su gran alcázar, el cual estaba lleno de magníficos árboles cubiertos de nieve ante la llegada del invierno.
Eroth empezó a caminar más deprisa; saber que encontraría a su amiga en el pequeño balcón que había en el árbol central de la parcela hacía que recordase la última conversación que mantuvieron los dos. Aún recordaba el tacto de sus pequeñas manos, las que sujetó con delicadeza aquella vez.

jueves, 16 de diciembre de 2021

El Fantasma del Villa

¿Nunca habéis sentido la presencia de un fantasma en el instituto? Creo que, si habitara entre nosotros, se alimentaría de libros, ya que aquí, en el instituto, no hay nada más que niños y libros. No creo que coma niños, ya que, aunque a veces somos un poco plastas, él nos quiere mucho; si no, no tendría compañía. Un fantasma solo en un instituto con adultos no tiene sentido, él prefiere a los niños. 
 

 
Por las tardes está un poco solo; se siente bien solo pero con gatos. Los gatos le quieren mucho ya que él les da de comer. A Fantasma le gusta jugar a la hora del té con ellos, coge las sillas del aula de profesores, junta algunas mesas de las aulas que encuentra por ahí, le roba a la cocinera los ingredientes de los bocadillos del día siguiente y, como servilletas, utiliza los apuntes que se ha dejado alguien en la cajonera. ¡Total, esa persona nunca más se acordará de mirar debajo de su mesa para ver si había algo! Las cortinas las utiliza como mantel, sobre todo, las del aula de Usos Múltiples, porque le parecen bonitas, aunque se manchan fácilmente si sus amigos felinos se suben encima de ellas. Este fantasma es muy elegante, sus bonitas botas deslumbran a donde va, por eso le gustan tanto. 

A media noche sale a ver las estrellas con sus amigos con bigotes. Coge las sillas del aula que está más cerca y las lanza por la ventana, por esta razón las sillas y mesas tienen esos arañazos y golpes, no son los niños los que hacen eso. También le gusta pintar las paredes; raya y pinta todo lo que le viene a la mente, pero hace poco le quitaron sus pinturas, el director hizo que las quitasen debido a que él piensa que lo hicieron los niños. Fantasma e Ismael se ve que no se llevan muy bien. Fantasma está enfadado por lo de las pinturas e Ismael con él, porque acordaron que Fantasma rellenaría los botes de desinfectante pero como no lo hizo, el director tuvo que contratar a unas personas para que lo hiciesen. 
 
Es el encargado de encender la calefacción en invierno, pero a veces se le olvida levantarse temprano y al final no la enciende. Se siente muy mal cuando ocurre eso. También le gusta poner la música que escuchamos al final de los recreos o en los cambios de clase. 

Saber de la existencia de Fantasma es un verdadero privilegio ya que él es muy tímido. Un profesor que lo conoce, por ejemplo, es Juan Gallego. Un día Fantasma entró a la clase de 3ºC por equivocación, dando, sin querer, varios portazos. Juan, sorprendido, nos dijo: “Chicos, vosotros tranquilos, es el fantasma”. Pocas personas creímos que fuera de verdad Fantasma. 

Sofía Morales (3º ESO)

jueves, 9 de octubre de 2014

Poema de Andrea Francisco Torvisco. Alumna de 4º B ESO. Curso 2014-2015

Andrea Francisco Torvisco ha escrito este bello poema que hoy queremos compartir con vosotros.

Y llegó un momento,
en el que el tiempo no era tiempo,
ni los sueños, sueños.
Cerraba los ojos ante un cruel destierro.

Parecían las máximas mínimas
las noches, las lunas
los siempres, los nuncas
pura contradicción, pura duda.

Y cualquiera habría envidiado
lo que en deseo y en odio amado
las invadía como almas libres
las aferraba a su propio encadenado.


En un cuarto en tal plenitud oscuridad,

¿dónde está mi límite y su límite?
para ella en compañía no hay más 
para la debilidad inmensa es indiscutible.

Acomodada en sus senos,
sollozo de una felicidad alcanzable
su latido todo el universo
un insomnio conjunto, palpable.

¡Cuántos planetas caían en ese momento!
Y qué poco importaba aquello 
como si algo hubiera nublado la razón
y las hubiera roto en intentos.

miércoles, 12 de marzo de 2014

Relato: 'Amor más allá de la muerte'



Por Julen Orduña, alumno de 2ºEE.

Cuando al fin volví de alta mar, estaba dispuesto a tomar por fin la mano de mi amada, que tanto tiempo había estado aguardando.
La noche de bodas decidí hacerle un tatuaje; sería mi pequeño gesto para recordar que ya éramos el uno del otro, y el otro del uno, aunque nuestra felicidad sería tan bonita como efímera. En mí revivió una extraña enfermedad que cogí durante un viaje y que me mataría en poco tiempo.
Al morir, mi espíritu no descansaba en paz, ya que te veía llorar, y lo único que podía hacer era sentirme cada vez más culpable de tu tristeza.
Por suerte, para mí tu tristeza fue tan fuerte como breve, pues encontrarías a un buen hombre que te daría todo lo que no pude darte.
Pero siempre me quedará la duda de tu felicidad, porque a ti te han vuelto a hacer feliz o atormentarme por lo rápido que me olvidaste.
De todas formas, prefiero regresar a mi tumba y quedarme con la duda.
Hasta pronto, amada mía.

jueves, 16 de mayo de 2013

Premio de relatos Día del Libro 2013: Jorge Collado, accésit categoría 3º y 4º de ESO, Bachillerato y Ciclos

ACCÉSIT: JORGE COLLADO VELLISCO. 2ºB BACHILLERATO

Silencio en medio de una angustiosa noche. Calma. Su tranquilidad tan solo era interrumpida por el dulce toque que daba el viento al frotar las hojas de los árboles. Y por sus recuerdos. Sus recuerdos eran lo que realmente turbaba su alma, su ser.

Él era un tecnócrata, una persona de la alta burguesía que solía codearse con gente adinerada. Ella tan solo era una pobre trabajadora de familia humilde. Él se llamaba Jean; ella, Marie. Ambos eran jóvenes. Corría el año 1952.

Marie observaba a Jean sin que este se diese cuenta. Vivían a apenas dos manzanas el uno del otro. Estaba enamorada de él. Se conocían. Eran algo más que conocidos pero algo menos que amigos. Jean estaba demasiado ocupado con sus asuntos de negocios como para darse cuenta del ímpetu que ponía Marie al saludarle, de cómo le brillaban los ojos cuando le veía, de cómo florecía su sonrisa al encontrarse con él… Jean era demasiado superfluo para lo emocional que era Marie. Pero ella estaba ciega. Ciega por él.

Eran un contraste en toda regla. Él, independiente, no buscaba a ninguna mujer en especial. Ella, tan atada a él por este sentimiento que llaman amor.

Marie tenía un enorme vacío en su ser. Estaba sola. Sus padres habían fallecido recientemente por razones médicas. Quería expresar sus sentimientos, saber que Jean sabía que ella le amaba. Pero tenía miedo. Era insegura…

Hasta cierto día. Día que recuerdo a la perfección. Era un 14 de abril, día de la República. Ella se armó de valor y decidió decirle todo aquello que sentía hacia él. 


Premio de relatos Día del Libro 2013: Rocío Solís, accésit categoría 3º y 4º de ESO, Bachillerato y Ciclos


ACCÉSIT: ROCÍO SOLÍS LÓPEZ. 3ºA ESO.

Marco, ya decidido, fue en su busca. Cogió la chaqueta y salió de casa. Se sabía el camino a la casa de Elizabeth perfectamente: cruzó el paso de peatones, giró a la derecha, dos a la izquierda y cuando y estaba en la puerta, paró, miró el timbre, suspiró, y finalmente, llamó. Inesperadamente, abrió la señora Linch.

Marco preguntó si estaba Elizabeth y la señora le contestó que no, que su hija había ido a la biblioteca con un compañero de clase, cuyo nombre le era desconocido. Marco se despidió y se marchó, dirección a la biblioteca. Diez minutos después, ya estaba allí. No estaba seguro de si debería hacerlo, pero no podía aguantar dos años más sin que Elizabeth conociera la verdad. Entró y comenzó a buscarla. La encontró en el primer piso, con Mary, una amiga. Un suspiro de alivio se le escapó al saber que la persona con la que había ido no podría causar ningún problema entre ellos. Se acercó.

-Elizabeth -la llamó en susurros Marco, cuando ya estaba tras ella. Ella se giró y con una sonrisa le dijo: 

-Hola Marco. ¡Qué sorpresa! ¿Qué querías?

-¿Podemos hablar a solas?

Ella se levantó y le acompañó fuera. Le siguió hasta un banco, donde se sentaron los dos.

Premio de relatos Día del Libro 2013: Aura Jiménez, ganadora de la categoría 3º y 4º de ESO, Bachillerato y Ciclos


GANADORA: AURA JIMÉNEZ RODRÍGUEZ. 4ºC ESO.

Volvía a revolverse inquieta entre las sábanas arrugadas. En la soledad de una casa pequeña y oscura, arropada con varias mantas, Amelia no podía dormir bien.

Llevaba desde las doce de la noche viendo un programa en la televisión, cuando el sentimiento de culpa por estar despierta tan tarde la llevó directamente a la cama, dejando olvidados los restos de la cena en la mesita del salón.

Tras media hora buscando la postura perfecta para relajarse, Amelia cayó en un sueño ligero, enfermizo, que llenó su mente de imágenes y diálogos, bañado en sudor. Entonces fue cuando recordó vívidamente su sueño. Recordaba claramente haber visto una carta, una carta pequeña y de aspecto antiguo que parecía guardada en un cajón durante mucho tiempo. De repente la carta empezaba a arder, y fue en ese instante cuando el abrasarte fuego que desprendía el papel y su frente ardiente la despertaron, dejándola desorientada.

Poco a poco se atrevió a incorporarse, asustada por su sueño y, quizá en parte, por ese irracional miedo a la oscuridad que arrastraba desde que era una niña. Dejando por imposible la idea de conciliar el sueño, Amelia se levantó de la cama y se dirigió al baño para lavarse la cara y refrescarse.

lunes, 13 de mayo de 2013

Hilos de seda


Por Maite Ugalde, profesora de Lengua Castellana y Literatura del IES Villa de Valdemoro.

Son invisibles al ojo humano pero ahí están y nos mantienen vivos. Un leve zumbido anuncia un sms y de la nada aparecen las palabras y la voz de alguien de quien no sabes nada desde hace más de cinco meses o de aquel amigo que siempre se acuerda de ti en los momentos bajos, o de tu hermana que quiere preguntarte si le prestas aquella blusa azul que tanto te gusta porque tiene una convención y no le ha dado tiempo a comprarse nada. Tú sonríes y contestas inmediatamente porque esas palabras acortadas te han puesto de buen humor en esta tarde en la que no sabías muy bien qué hacer con tu tiempo y les dices que te alegras de saber de ellos, que tú también te acuerdas aunque no llames ni escribas, que hay que quedar muy pronto a tomar unas copas, que por supuesto que le prestarás a tu hermana esa blusa azul que tanto te gusta. Son mensajes provenientes del espacio exterior, son ovis, objetos volantes identificados, y tú nunca hubieses pensado que este aparato que tanto aborrecías cuando mirabas a la gente en la calle ir caminando y hablando por él como si fueran perfectos loquitos, te iba a proporcionar tantos ratos de placer y de añoranza. Ni que te ibas a saber el centro de un universo del que nacen y en el que confluyen tantos hilos invisibles de seda; tú como una araña reina, sentada en su centro, esperando, a que los diminutos hilos de seda transmitan palabras, recuerdos, sensaciones, apuntando hacia tu pequeño corazón.


Homenaje a Luis Cernuda


Este año se cumple el 50 aniversario de la muerte del poeta Luis Cernuda (Ciudad de México, 5 de noviembre de 1963). La profesora de Lengua Maite Ugalde nos regala este hermoso poema que recuerda al ilustre sevillano de la Generaciónd el 27.


POEMA PARA LUIS CERNUDA
Te busqué a ti,
ángel caído y siempre levantado,
el de ojos transparentes como carne de niño,
cuando tus palabras resonaban
como pasos de ciervo perdidos en la nieve.

Te encontré en mil cuerpos;
en el inabarcable de un adolescente,
en el mudo y ciego de la mujer rota,
en el que se cierra sobre sí mismo;
en todos sus pliegues estabas tú,
doblándote y hundiéndote en la carne.

No te busqué en los paraísos perdidos,
ya que, apagada la llama del poeta,
solo quedan infiernos.

Si no hay infiernos, Luis,
tampoco hay esperanza.
Solo nos queda escuchar el gemido del pájaro
y la calma que hiere en tus palabras.

domingo, 3 de junio de 2012

Nuevo premio para el poeta y profesor José Manuel García

José Manuel, cubierto por un turbante, metáfora de los laureles que aún están por venir.
José Manuel García, profesor de Filosofía del IES Villa de Valdemoro y poeta, se ha alzado con un nuevo galardón en su granada trayectoria literaria; en este caso, el III Concurso Búcaro de Poesía. A continuación reproducimos el poema premiado y, de paso, deseamos a José Manuel nuevos éxitos en el futuro, que seguro llegarán (y daremos cumplida cuenta en Trizas).

GRIS
Hoy me siento gris,
gris perla,
no gris como el de las tormentas
de estío que amenazantes caminan
desde el poniente,
no gris marengo, no,
ni el cuchillo gris metal
del asesino,
sino gris claro de la luna pálida
de diciembre
o el de las montañas de Castilla a lo lejos.
Gris como tu mano cuando me dijiste adiós
o la mirada de mi perro mientras me espera.
Gris de amanecida,
antes de que estalle el alba.

martes, 22 de mayo de 2012

Profesores poetas en el IES Villa de Valdemoro



José Manuel García e Ismael Alonso, docentes, respectivamente, de Filosofía y de Lengua Castellana y Literatura de IES Villa de Valdemoro, han sido elegidos entre cientos de candidatos en la selecta nómina de poetas que conforman el VIII Cuaderno de Profesores Poetas, editado por el IES Francisco Giner de los Ríos de Segovia. Ambos acudieron exultantes a la presentación de la publicación, que tuvo lugar en el Centro segoviano el 18 de mayo.


José Manuel García (izq.) e Ismael Alonso (dcha.), flanqueando al gran
Antonio Machado junto al Teatro Juan Bravo de Segovia.
A continuación, reproducimos los cuatro poemas seleccionados:

martes, 8 de mayo de 2012

Poema: 'Pido silencio y oídos abiertos'


Por JUAN CARLOS REVUELTA, alumno de 1º de Bachillerato.
__________________________

Pido silencio y oídos abiertos 
para contemplar atentos
cuál es el esperpento
de la sociedad de hoy.
Dejando política
a un lado,
mirando a los
parados,
a la avaricia
de los de arriba,
a la codicia
de la humanidad.
Decidme adónde llegaremos
si hoy en día aprendemos
antes a odiar que a amar.
Di tú qué hacer
y da la solución.
o por lo menos aporta
sabiduría a este
montón de ineptos,
si solo las primeras letras
de los primeros versos
es para mí lo cierto.

Microrrelato: Rebeca Fernandes

Por REBECA FERNANDES CASTEX, alumna de 1º de Bachillerato.

Otra mañana más, otra vez los mismos gritos, la misma pocilga, la misma situación. Hace ya meses que dejé de pensar que podría cambiar algo. Mi madre no ha dejado de usar maquillaje y mi padre no ha dejado de jurar que es la última vez. El mundo puede ser maravilloso, pero yo sólo conozco la peor cara.

Microrrelato: Carolina Hernández




CAROLINA HERNÁNDEZ PÉREZ . 1º DE BACHILLERATO.

"Amor post mortem". Le asusta oírlo. Nunca se ha entregado a alguien tanto como para eso. Es extraño. Cuando nota el amor que le presta alguien, se aparta, lo evita tanto que lo acaba odiando. Y ahí estaba ahora, mirándola, acariciando ahora su pelo reseco y muerto, su piel fría y amarillenta. Ya se lo había dicho a sí mismo, se lo había avisado, pensaba que lo que sentía no era tan fuerte, pero ahí estaba: roto por dentro, de rodillas, llorando. Poco a poco se va calmando y es entonces, en un instante, cuando se le detiene el corazón. Ya no siente nada, tan solo que la quiere.


A lo lejos, una enorme y blanca nube acaricia aquella colina. Se escucha también el mugir de animales y cantos de pájaros, qué gozada. En el transparente río, a la orilla, una lozana jovenzuela se mira divertida, peinando su lustrosa melena. Es mi nieta. Intento exprimir el jugo completo a esta hermosa mañana, ya que, al parecer, no llegaré ni a la puesta de sol. Procuraré llevarme este recuerdo a la tumba, pues es lo mejor que conozco.


Microrrelato: Fernando Torrico


FERNANDO TORRICO MARCOS. 1º DE BACHILLERATO. 

Él era un chico como otro cualquiera. No era el mejor en nada, pero sí era bueno en todo, y con esa mediocridad le bastó. Con valores como la sencillez y la humildad no necesitaba ser perfecto para triunfar en la vida.

Microrrelato: Vanya Mitkova

VANYA MITKOVA.
1º DE BACHILLERATO.

Un trato es un trato. 
Sigo aquí, encerrado en nuestra alcoba. En un cubículo lleno de viejos y hermosos recuerdos. Sigo observando a mi amada, tocando su pelo sedoso y dorado, sus labios carnosos y dulces, su delicada y esbelta figura... Y sigo pensando cuál es la forma más macabra de matarla. ''Quedamos en que fueras solo mía''.

Microrrelato: Carmen García de Arriba


CARMEN GARCÍA DE ARRIBA.
1º DE BACHILLERATO.

Vio una clínica aparentemente abandonada y decidió entrar. Allí solo se encontró a un conejo con los ojos rojos. Siguió andando y aparecieron un montón de cuerpos en descomposición y una familia de ratas comiéndoselos. A medida que avanzaba, veía cosas peores. Se topó con una pareja de cirujanos en una sala practicando operaciones con personas muertas. Avanzó una sala más y encontró órganos en tarros con formol y cuerpos corroyéndose en cal viva para obtener los huesos intactos. Al ver que aquella clínica estaba siendo utilizada para cometer ilegalidades, salió corriendo hacia la comisaría. Desde aquel día solo sueña con su cuerpo en descomposición y siendo abierto a la mitad.

Microrrelato: Julia Díaz Miravalls


JULIA DÍAZ MIRAVALLS. 1º BACHILLERATO.

Llegado el momento de la eclosión, corta la resistente cáscara. Empuja su cuerpo hacia fuera hasta que consigue salir. Su cuerpo, pequeño y blando, en la inmensidad que lo rodea. Se alimenta de forma voraz durante semanas. Elige un tallo cómodo. Da vueltas y vueltas sosteniéndose en una hebra de seda que pasa alrededor de su cuerpo. La piel se resquebraja, se desgarra, adquiere una nueva forma. Con esfuerzo y una gran capacidad de superación, la mariposa es totalmente libre. Contrae las alas y echa a volar.
No importa lo que digan; no importa que te caigas; no importa lo que cueste. Solo hazlo. Ve a por ello y conseguirás una perfecta metamorfosis.

Microrrelatos: Adriana Xu

Algunos de los alumnos del IES Villa de Valdemoro han mostrado su particular maestría en géneros literarios renovadores como el microrrelato. Algunos de los mejores los podemos disfrutar en esta entrada.



ADRIANA XU. 1º BACHILLERATO.
Me dijeron que las células seguirían avanzando y que sería imparable. No se me ocurrió aprovechar los cuatro meses que me quedaban. Me vine abajo. Dentro de mí estaba el cáncer y dentro de ella, nuestro hijo. No sabíamos cómo se llamaría. El día que nació supe que luchaba por él y en cuestión de minutos me dieron la buena noticia de que estaba recuperado. Quizás fuese suerte, pero yo sé que ese bebé trajo el milagro como un ángel, y así sería como se llamaría.


martes, 10 de abril de 2012

Firma invitada: poema 'Lluvia', de Remedios Nieto Lorca




Bajo el peso lento
de la tarde, puedo
cada día
    morir un poco.  

Sobre las rejas arenosas
de los ríos ya olvidados,
la lluvia besa mi rostro,
incitada, tal vez,
por la tibia soledad
   del monte.  

Bajo la triste mirada
de los cielos, nadie quiere
romper el tiempo
ni atraparlo;
es como un papel
manchado de nostalgia
o un hálito de ocasos;
como un horizonte
que se difumina, cuando
 la vida nos ofrece
su primer y último abrazo.

(de El paseo de Alexander)

Remedios Nieto Lorca es cofundadora del Grupo Literario "De Par en Par" de Valdemoro  y autora de los libros Los espacios vacíos (poemario), Has de saber (monólogo escrito en prosa poética) y Entre rimas y pucheros (recetario en quintillas, con pasajes en prosa).